Desarrollo
* Parte I: Precedentes
* Generalizaciones
Considero que para poder entender qué posibilitó el proceso imperialista del s. XIX, hay que tener en cuenta la ideología dominante a mediados de S. XIX y los elementos que confluían en ella.
A principios del S. XIX, la ideología que pugnaba por abrirse camino era la LIBERAL teniendo como anclaje a la burguesía, clase deseosa de alcanzar un nivel protagónico tanto político como social y de consolidarse hegemónicamente en el nuevo sistema político. Las revoluciones de 1830 y 1848 fueron sustentadas por esta ideología y, para poder comprenderla, hay que tener en cuenta algunas de sus características más sobresalientes.
Hacia 1830, los debates producidos por la Corn Law y el Acta de Navegación impulsan la difusión del liberalismo político si bien sus raíces llegan tan lejos como al S. XVIII; siglo en que esta ideología se proyecta como una oposición a la estructura política y social del Antiguo Régimen.-
Principalmente los aspectos económicos de esos debates fueron los que permitieron la difusión de las ideas políticas sobre:
-- la defensa a los derechos individuales en la que se pretendía garantizar al individuo una serie de libertades consideradas como derechos fundamentales;
-- la representatividad que se desprendía de los sistemas electorales en los que el Parlamento en Inglaterra) y el sufragio (generalizado en Europa) son sus grandes conquistas.
La expresión económica del Liberalismo político era el Librecambio.- En cuanto a las ideas esenciales, no había variación [la inviolabilidad de la propiedad, la afirmación política de un progreso técnico, económico, social y moral indefinido que consolidaba la libertad de comercio (la libre competencia) y la NO intervención del Estado en los mercados (laissez-faire)] y, más que nada, el libre comercio se apoyaba en el liberalismo político.- Sin embargo, los mercados exigían que el Estado garantizara y supervisara el marco legal necesario para ejercer la libertad de comercio y que el ansiado progreso económico fuera ilimitado.-
* Período 1850-73.
Más allá de estas generalizaciones sobre el librecambio y la ideología liberal expondré mi primer punto: el contexto –general pero en cuyo centro se encuentra Gran Bretaña- en el que estos fenómenos se desenvuelven desde 1850 hasta 1873 (cuando la economía cambia de ritmo).-
La fecha de 1850 la he seleccionado basándome en la periodización de los ciclos económicos de Kondratieff, por los cuales se identifica al período 1850/73 como una fase ascendente de un período más general enmarcado entre 1850/95.-
Este tipo de interpretaciones económicas no pueden comprenderse enteramente si se desligan de lo que fue la Revolución Industrial; sólo para mencionar algunos de sus aspectos esenciales que influyen en esta fase ascendente de 1850/73 basta con que sepamos que fue la Revolución Industrial, sus avances técnicos y los pocos países que los obtenían, la que favoreció el desarrollo de una expansión industrial casi sin riesgos, con una reducida competencia y un gran mercado (la primera dada por los países industrializados y la segunda por aquellos que no habían llegado a ella) de manera que se acrecentaba el comercio exterior de, por ejemplo, Gran Bretaña.- Asimismo, cabe mencionar que Gran Bretaña tenía una supremacía en lo que respecta al comercio internacional ya que fue el país donde se gestó la tradición librecambista a instancias de los círculos mercantiles dedicados al comercio exterior.-
El librecambio se comienza a difundir a partir de 1850 cuando en Inglaterra caen las Corn Laws (símbolo del proteccionismo) y se dejó sin efecto la mayor parte de la vieja legislación mercantilista.- Entre 1850 y 1875 no sólo la política liberal se consolidó y posibilitó la implementación del libre comercio por parte de Inglaterra sino que la especialización productiva (de acuerdo con la división internacional del trabajo) posibilitaba abaratar los costos de producción (sobre todo de las materias primas industriales y de los alimentos) y disminuir los precios sin necesidad de aumentar las horas de trabajo.
En este marco, la libertad de mercado era fundamental para dar fluidez y amplitud al intercambio de mercancías entre países lo mismo que el librecambio era condición necesaria para un mercado mundial organizado. De esta forma, las relaciones económicas entre Inglaterra y los países europeos y USA por una parte e Inglaterra y el resto de los países por otra, estaban basadas en los tratados bilaterales que se firmaban, en la acentuada división internacional de trabajo (ya sea porque exportaba manufacturas y recursos técnicos o porque importaba materias primas) y en una, por ahora, estable balanza de pagos.-
Este sistema mundial extensivo de flujos de capital, trabajo y mercancías que constituyó el régimen del librecambio se generalizó entre 1860 y 1875 al mismo tiempo en que se adoptó ampliamente el patrón-oro para realizar los intercambios económicos y fue este hecho lo que simplificó las operaciones económicas en un sólo sistema mundial de mercado libre y multilateral.-
Este sistema mundial extensivo de flujos de capital, trabajo y mercancías que constituyó el régimen del librecambio se generalizó entre 1860 y 1875 al mismo tiempo en que se adoptó ampliamente el patrón-oro para realizar los intercambios económicos y fue este hecho lo que simplificó las operaciones económicas en un sólo sistema mundial de mercado libre y multilateral.-
El patrón oro no es otra cosa que un sistema de cambio fijo ligado, en este caso, al oro. Un país se encuentra dentro del sistema cuando su banco nacional está en condiciones de asegurar la libre convertibilidad de los billetes y depósitos en oro y cuando no restringe ni la exportación ni la importación de ese metal.-
Lo que el sistema de patrón oro aseguró fue el equilibrio de las transacciones comerciales entre las diferentes monedas nacionales. Sin embargo, no hay que olvidar que Gran Bretaña fue la primera en establecer una relación cambiaria entre sus libras esterlinas y el oro mientras que el continente europeo seguía adelante con el sistema bimetálico.-
Estas acciones llevaron a que ambos sistemas coexistieran y permitieran la expansión del librecambio, del comercio internacional y una mayor integración de la economía mundial. El liderazgo británico y su papel preponderante en el sistema financiero mundial (habida cuenta de que financiaba sus exportaciones e importaciones en su moneda y no en oro) hace pensar que el patrón oro era, en realidad, un sistema de libra esterlina que hacía depender a todos los países que tuvieran relaciones económicas fluidas con esta unidad de cambio, de lo que pasara con y en Londres.- Una consecuencia derivada de estos hechos fue la completa sincronización de las fluctuaciones de los precios a nivel internacional y la universalización del patrón oro por parte del continente europeo desde 1880 hasta 1914.-
* Período 1873-80: de la crisis del '73 a los comienzos del Imperialismo
Estas acciones llevaron a que ambos sistemas coexistieran y permitieran la expansión del librecambio, del comercio internacional y una mayor integración de la economía mundial. El liderazgo británico y su papel preponderante en el sistema financiero mundial (habida cuenta de que financiaba sus exportaciones e importaciones en su moneda y no en oro) hace pensar que el patrón oro era, en realidad, un sistema de libra esterlina que hacía depender a todos los países que tuvieran relaciones económicas fluidas con esta unidad de cambio, de lo que pasara con y en Londres.- Una consecuencia derivada de estos hechos fue la completa sincronización de las fluctuaciones de los precios a nivel internacional y la universalización del patrón oro por parte del continente europeo desde 1880 hasta 1914.-
* Período 1873-80: de la crisis del '73 a los comienzos del Imperialismo
A principios de la década del '70, el mercado y las relaciones internacionales se han integrado a tal punto que todos los países sufren repercusiones cuando la desestabilización económica golpea a alguno de los principales actores mundiales.-
A partir de 1873 y hasta mediados de 1890 se sucedió un período descendente dentro del ciclo económico general comprendido entre 1850/95. Esta fase descendente fue caracterizada por depresiones muy agudas aunque, paradójicamente, la producción mundial aumentó en lugar de disminuir.- Esta situación es explicada por Hobsbawm con argumentos en los que afirma que, con la crisis de 1873, lo que se puso en juego no fue la productividad sino la rentabilidad de esa producción.
A principios de 1870, los hombres de negocios estaban preocupados por la deflación porque ésta hace disminuir los beneficios. Este hecho puede contrarrestarse con una gran expansión del mercado cosa que no sucedía a los ritmos esperados por varias causas, entre ellas porque la nueva tecnología industrial posibilitaba y exigía un crecimiento extraordinario de la producción (lo que originaba una superproducción), en parte porque aumentaba el número de competidores en la producción y de las economías industriales (a medida que los diferentes países alcanzaban un desarrollo industrial considerable) y, también, porque el desarrollo de un gran mercado de bienes de consumo era todavía muy lento. Otros dos elementos que confluían en esta situación eran: por un lado, la estabilidad a largo plazo de los costes de producción y, por el otro; la caída gradual, pero fluctuante e impredecible, del precio de la plata y su relación con el oro afectando el sistema bimetálico e induciendo, a partir de 1880, a la ya mencionada universalización del patrón oro.-
Fueron muchas las consecuencias que la crisis de 1873 produjo en la vida económica de los países. Por un lado y hacia fines de la década de 1870, hubo una vuelta al Proteccionismo económico: la aplicación de tarifas elevadas a las manufacturas provenientes del exterior y a las materias primas propias así como tarifas reducidas tanto a las propias manufacturas como a las materias primas provenientes de otros países, es característica de este fenómeno desde tiempos del mercantilismo del S. XV.-
Este hecho propició el fin del Liberalismo tanto político como económico. El Proteccionismo, primera medida adoptada por los países con una economía nacional en desarrollo, se generalizó rápidamente sobre todo en aquellas naciones en donde la agricultura aún era una actividad importante.-
Sin embargo, Hobsbawm menciona que Gran Bretaña siguió defendiendo el libre comercio por varias razones, entre ellas:
-- La más evidente: el Reino Unido carecía de un campesinado numeroso y, por ende, de votos proteccionistas.
-- Gran Bretaña era el exportador de manufacturas más importante de Europa y su economía se orientaba, cada vez más, hacia la exportación.
-- No sólo era el mayor exportador de productos industriales, de capital y de servicios financieros, comerciales y de transporte; sino también el mayor importador de productos primarios.
Este hecho propició el fin del Liberalismo tanto político como económico. El Proteccionismo, primera medida adoptada por los países con una economía nacional en desarrollo, se generalizó rápidamente sobre todo en aquellas naciones en donde la agricultura aún era una actividad importante.-
Sin embargo, Hobsbawm menciona que Gran Bretaña siguió defendiendo el libre comercio por varias razones, entre ellas:
-- La más evidente: el Reino Unido carecía de un campesinado numeroso y, por ende, de votos proteccionistas.
-- Gran Bretaña era el exportador de manufacturas más importante de Europa y su economía se orientaba, cada vez más, hacia la exportación.
-- No sólo era el mayor exportador de productos industriales, de capital y de servicios financieros, comerciales y de transporte; sino también el mayor importador de productos primarios.
Esta realidad económica británica no hacía otra cosa que reforzar la relación simbiótica que el Reino Unido tenía con los países subdesarrollados y potenciar no sólo la internacionalización e interdependencia de las economías nacionales sino también la división internacional del trabajo que aseguraba un crecimiento más intenso de la economía.-
A partir de esta crisis las relaciones internacionales cambian profundamente. El protagonismo de las economías nacionales asociadas a empresas inversoras de grandes cantidades de capital (p.ej.: los ferrocarriles) aunado a la depresión económica acentúa la idea de acaparar los beneficios existentes y las rivalidades entre las naciones para poder conseguirlos.- La crisis económica de 1873 fue un punto de inflexión en lo que parecía iba a ser un siglo tranquilo si era comparado con el anterior: estas décadas no eran sino el preludio al imperialismo del S.XIX.-
* Parte 2: 1880-1914
* La Belle Epoque de las rivalidades nacionales
* Parte 2: 1880-1914
* La Belle Epoque de las rivalidades nacionales
En lo que a la economía mundial y el contexto en el que se desenvolvía antes del imperialismo, es de destacar que:
-- La adopción del patrón oro por parte de Gran Bretaña facilitó los intercambios comerciales
-- Las medidas proteccionistas que las naciones aplicaron a partir de la crisis del ’73 para defender sus industrias si bien Hobsbawm aclara que éstas no fueron ni graduales ni extremadamente rigurosas y que sólo se aplicaban a los bienes de consumo.-
-- Las consecuencias que la crisis del ’73 produjo en la agricultura en donde, por un lado, las migraciones eran protagonizadas por aquellos que carecían de tierras o las que tenían eran muy pobres y que fue la válvula de seguridad que permitió mantener la presión social por debajo del punto de rebelión o revolución y; por otro lado, en varios países se multiplicaron las sociedades para la compra cooperativa de suministros, la comercialización en cooperativa y el procesamiento cooperativo; hecho protagonizado por los campesinos con explotaciones potencialmente viables.
-- Crisis económicas cíclicas en 1882 y 1890
-- Agitaciones y cambios sociales relacionados con medidas de seguridad social, la ampliación del derecho a voto y la consecuente difusión de la democracia, el surgimiento de movimientos obreros y socialistas de masa en algunos países; y un decidido viraje hacia el conservadurismo como opción política gobernante.-
Todos los hechos mencionados confluyeron de tal manera que se dio un amplio y rápido crecimiento tanto de la intervención estatal en la sociedad como de sus gastos fiscales.
Estos incrementos tienen que ver con el aumento significativo de las fuerzas policiales destinadas a la represión interna y a la actividad militar, ésta última destinada a vigilar y proteger los territorios recientemente adquiridos de las potencias vecinas.
Estos incrementos tienen que ver con el aumento significativo de las fuerzas policiales destinadas a la represión interna y a la actividad militar, ésta última destinada a vigilar y proteger los territorios recientemente adquiridos de las potencias vecinas.
La manera que los países encontraron para financiar estos gastos fue con el aumento de los impuestos ya existentes y la creación de unos nuevos sobre todo orientados al comercio exterior y ésta es otra razón por la cual se fue desarrollando un gigantesco aparato burocrático.
Estas eran, a grandes rasgos, las soluciones que la política le ofrecía a la economía pero, el capitalismo como sistema de producción, también salió dañado de esta crisis: por un lado, la desconfianza era general y frenaba su, hasta ahora, espectacular proceso de acumulación de capital y; por otro lado, la crisis puso en evidencia algunas cuestiones:
-- Que el sistema dejó de girar en torno a una sola gran potencia como lo era Inglaterra
-- Que la empresa debió transformarse ante este nueva situación: por un lado, asociándose o desapareciendo ya que el fin último era maximizar la concentración de capital (V. Trusts, holdings, monopolio y oligopolio) y, por otro lado, racionalizando la producción (V. Taylor y Ford)
-- Que, con estos cambios empresariales, se creó un mercado masivo al cual estaba orientado la producción (Mercado de masas, “obrero masa”, medios masivos de comunicación) y el crecimiento del sector terciario de la economía
-- Que las innovaciones de la 2da. Revolución Industrial no hizo otra cosa que aumentar la interdependencia financiera entre las naciones.
Todo lo anterior nos da una idea de la convergencia entre política y economía que vivió entre 1880 y 1914 siendo el proceso del imperialismo su máximo exponente.
* Imperialismo
-- Que el sistema dejó de girar en torno a una sola gran potencia como lo era Inglaterra
-- Que la empresa debió transformarse ante este nueva situación: por un lado, asociándose o desapareciendo ya que el fin último era maximizar la concentración de capital (V. Trusts, holdings, monopolio y oligopolio) y, por otro lado, racionalizando la producción (V. Taylor y Ford)
-- Que, con estos cambios empresariales, se creó un mercado masivo al cual estaba orientado la producción (Mercado de masas, “obrero masa”, medios masivos de comunicación) y el crecimiento del sector terciario de la economía
-- Que las innovaciones de la 2da. Revolución Industrial no hizo otra cosa que aumentar la interdependencia financiera entre las naciones.
Todo lo anterior nos da una idea de la convergencia entre política y economía que vivió entre 1880 y 1914 siendo el proceso del imperialismo su máximo exponente.
* Imperialismo
El fenómeno del imperialismo de fines de siglo XIX, como bien lo describe Hobsbawm, es muy complejo y no puede sustraerse a las presiones ni del capital para conseguir inversiones más productivas ni de la producción en su búsqueda de nuevos mercados ni, como explica Wolfe, a la presión de las naciones al tomarlo como una vía de escape a la agitación social reinante en sus países.
Este fenómeno llevó implícito una conquista, anexión y administración formales de los territorios de las zonas del Pacífico y África. Este período fue analizado como una nueva fase del desarrollo capitalista en la que el globo quedó dividido en “esferas de influencias” de las distintas potencias vinculándose los países desarrollados entre sí y a éstos con los subdesarrollados en una economía global.
Una diferencia esencial entre el imperialismo del S. XIX y el colonialismo del S. XV es que, entre 1880 y 1914, la expansión es llevada a cabo por los Estados fortaleciendo de esta forma su cada vez más activa participación.-
La división del globo tenía una dimensión económica: por un lado, se recordaba con inquietud la superproducción de la crisis de 1873 lo que llevaba a muchos empresarios a ver la posibilidad de tener mercados cautivos en donde colocar sus productos ante una eventual crisis.
Por otro lado, la misma mecánica integracionista de la economía global que penetró hasta las zonas más recónditas del planeta, encendió un gran interés en los núcleos económicos que eran las grandes potencias. Lo que los atraía eran la relativamente baja inversión de capital que permitía obtener grandes beneficios y la cada vez creciente necesidad de materias primas y productos alimenticios destinados al desarrollo tecnológico y al consumo de masas.
En orden de importancia hay que mencionar tres pilares de la economía imperial: la extracción de metales, las plantaciones, explotaciones y granjas y; los servicios comerciales y financieros. Esto no hizo más que incrementar la ya existente división internacional del trabajo por la cual las colonias complementaban a las metrópolis de las que dependían sin competir con ellas.
Sin embargo, en este proceso la política y la economía van fuertemente unidas y es por ello que la aparición de la política democrática tuvo una clara influencia sobre el desarrollo de este nuevo imperialismo. El “imperialismo social” tenía que ver con la idea de que para evitar la guerra civil había que ser imperialista.- El objetivo que se perseguía era amortiguar el descontento interno a través de mejoras económicas o de otro tipo sólo posibles gracias a la expansión imperial y estimular a las masas a identificarse con el Estado y la nación imperial dando, de esta manera, justificación y legitimidad al sistema social y políticos que ese Estado representaba.-
Pero el imperialismo no fue sólo un fenómeno político o económico sino también cultural. En este sentido no hay que perder de vista que durante el proceso de anexión territorial se llevó a cabo la occidentalización en la que la educación cumplió un papel fundamental en la implantación de las ideas e instituciones occidentales como así también en la creación de líderes que pasaron a formar parte de las incipientes elites de las nuevas posesiones. Estas elites fueron las más interesadas en adaptarse a la cultura europea propiciando el intercambio cultural, la llegada de nuevas ideologías como la socialista y de los sentimientos antiimperialistas, etc.; sino también la creencia de que la occidentalización era necesaria para no quedarse atrás en el desarrollo de las industrias y el comercio mundial.
En el marco de la transformación de la producción y las empresas, el imperialismo permitió un gran desarrollo de la industria militar tanto en la conquista como en la protección de las colonias y este poderío encontró en la Primera Guerra Mundial una forma de demostración de las fuerzas de las respectivas potencias.
Para concluir, durante este período la diferencia entre la “superioridad” europea y la “inferioridad” de los nuevos pueblos se profundizó a tal punto que las formas de gobiernos evidenciaban esta situación: en las colonias prevalecía la autocracia, basada en la combinación de coacción física y sumisión pacífica a una superioridad difícil de desafiar; mientras que en las metrópolis la democracia y la difusión del voto de las masas era lo que dirigía e influía el futuro de las naciones.
En definitiva, el imperialismo fue producto de una época de competitividad entre economías nacionales capitalistas e industriales rivales; formaba parte de un proceso de alejamiento de un capitalismo basado en la práctica privada y pública del laissez-faire e implicaba la aparición de grandes corporaciones y oligopolios así como la cada vez más intensa intervención del Estado en la economía.
Estefanía L. G. Ferreira de Berg
Estudiante Prof. y Lic. en Historia
UNMdP
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